El mantenimiento de moldes es una práctica vital para garantizar la consistencia, calidad y eficiencia en procesos de inyección de plástico. Un programa preventivo bien estructurado incluye inspección periódica, limpieza de cavidades, lubricación, y reparación inmediata frente a signos de desgaste o contaminaciones.
¿Por qué importa?
- Evita defectos comunes como flujo desigual, marcas o desgarros en las piezas moldeadas.
- Prolonga la vida útil del molde y reduce fallas inesperadas.
- Mejora el rendimiento productivo y permite mantener estándares estrictos de calidad

Cómo aborda DCI este servicio:
- Ajustes finos y reparaciones especializadas diseñadas para cada tipo de molde.
- Mantenimiento preventivo y correctivo planificado, con seguimiento detallado de ciclos de uso.
- Servicios personalizados para mejorar la longevidad del molde y la repetibilidad del proceso.

Un molde en óptimas condiciones es sinónimo de productividad, consistencia y ahorro operativo. Por eso, no tratamos el mantenimiento como una acción correctiva aislada, sino como una estrategia continua de aseguramiento de calidad.


